Intercambio con EEUU

Llegada:

Su nombre era Nera  y era la primera vez que viajaba a España. Ella había vivido en los estados unidos desde que nació; iba a ser la primera de su familia en cruzar el gran charco. Gracias al colegio, se sabía expresar y se manejaba bastante bien en español, por lo que la estancia no le supondría ningún problema.

Su historia comenzó la fría mañana primaveral de un viernes, exactamente a las 3.00 de la madrugada, cuando la alarma de su móvil empezó a sonar:

Se despertó de inmediato, una hora y media antes de lo acordado. Sólo pensaba en la ducha que se iba a dar. De hecho, estaba tan dormida que debía estar constantemente ordenándose lo que debía hacer; apaga la maldita alarma, haz la cama, coge la ropa, ¡no! Con cuidado, no pises al gato, gira el grifo o no saldrá el agua, cierra la puerta, no hagas ruido…

El contacto con el agua, fría como el hielo, despertó sus sentidos embotados por el sueño. Al principio se le puso la carne de gallina, pero la temperatura del agua subió rápidamente y pudo ducharse en paz.

Todo estaba preparado cuarenta minutos antes de la hora prevista. Nera se sentía en calma, tranquilizada por la ducha y somnolienta a causa de las dos horas de sueño que había tenido. Debería sentirse nerviosa, pero tenía la mente tan dormida que apenas era consciente de lo que hacía.

Podía oí los fuertes ronquidos de su padre desde su cuarto, y se preguntaba cómo era posible que todo el resto de su familia estuviera despierta. ¿Cómo pudo siquiera yo dormirme con tal estruendo, que casi parece que están bombardeando la casa?

Por mucho que se quejara, en gran parte, Nera amaba a aquellos ronquidos; con ellos se sentía tranquila y en compañía, ya que le recordaban que su padre estaba ahí. Dormido, pero ahí.

Pensó en bajar a despertarle (debía hacerlo sino querían perder el autobús), pero no lo hizo. Primero estrenó su cámara nueva: sabía que no iba a salir muy bien. Pulso el botón que le llevaba a las fotos y espero, expectante. ¡Oh, Dios! De acuerdo, era peor aún de lo que ella había podido imaginar; simplemente horrorosa. No tengo palabras para describirla.

De todas formas, la fotografía tenía más calidad que si la hubiera hecho con su móvil (no es que Nera tuviera nada en contra de su móvil, pero la verdad es que las fotos las hacía fatal) y eso le alegraba.

Guardó la cámara dentro de su bolso y salió de su habitación. Caminó con sigilo hasta que llegó a las escaleras; entonces bajó haciendo todo el ruido posible que creía despertaría a su padre pero no a sus hermanos ni a su madre.

Todo fue bien. Mientras su padre iba a por el coche, Nera bajó la maleta hasta el salón (lo que le costó bastante, teniendo en cuenta lo que pesaba la maletita) y se preparó. Repasó la lista de cosas que necesitaba. Cuando terminó, decidió que no tenía que preocuparse de nada, ya que lo tenía todo. O, al menos, eso creía ella.

La desgracia que sintió fue enorme cuando, apenas media hora después y camino de la estación, se dio cuenta de que había olvidado algo. Y además era algo importante.

Por supuesto, esto no impidió que el coche siguiera su camino. Llegaron a las puertas del gran edificio diez minutos antes de lo previsto, acompañados por otra chica que también iba a realizar el intercambio.

Pasados unos cuantos minutos ya estaban todos reunidos. Nera fue a hablar con los dos chicos que mejor le caían, y de camino saludó a todos y dio un beso en cada mejilla de cada padre ahí presente.

Se dio cuenta de lo divertido que le resultaba ver a sus amigos aún más cansados y con las caras casi más caídas que un lunes por la mañana. Se estuvieron riendo un rato de su condición y hablaron un poco de cómo había pasado la tarde y la noche.

El autobús llegó puntual, aunque Nera apenas se fijó.

La despedida fue sencilla y rápida; su madre y sus hermanos se había quedado en casa, durmiendo tranquilamente, por lo que sólo tuvo que decirle adiós a su padre. Se abrazaron, se dieron un beso y se desearon buena suerte. Luego subieron al autobús y se marcharon, lejos de sus padres pero con su profesora.

El tiempo empezó a acelerarse para Nera después de aquello; facturaron las maletas sin problemas y subieron al avión en un periquete.

Era la primera vez que Ala viajaba en avión, y la pobre había tenido la gran mala suerte de que el viaje durara como mínimo diez horas.

Jore se tuvo que sentar solo, en contra de los planes que él y Nera habían estado maquetando en el bus; Ly, la profesora que les acompañaba, se sentó con Ala y con Cladia: las tres durmieron como troncos durante casi todo el trayecto. Delante de ellas se sentaron Nalia, Pula y Nera: las dos primeras se echaron una corta cabezadita a mitad de viaje, pero Nera no pudo dormir. En vez de eso, se entretuvo viendo series, jugando y aprendiendo japonés en las pantallas táctiles que tenían a su disposición para divertirse durante el trayecto: uno: ichi, dos: ni, tres: san, cuatro: yon, cinco: go, seis: roku…

Llegaron a España y pisaron suelo español, lo que hizo que Nera se sintieran dichosa. Todos estaban igual de contentos, y se empezaban a preguntar cómo serían sus familias y qué tan bien les caerían. Nera pensó poco en Pila, tan entretenida estaba tomando fotos de todo lo que veía: todo era tal y como lo había visto en las películas y series de televisión; los semáforos, en vez de tener la gran mano roja y el muñequito blanco que había en su país natal, tenían dos personitas, una verde y caminando y otra roja parada. Se rió bastante cuando vio el gran autobús gris que vino a recogerlos; no se parecía en nada al bus amarillo chillón del colegio que les llevaba todos los días. Observó que hasta los taxis eran distintos: amarillo anaranjado en los estados unidos, y blancos ahí, en España. Era todo tan distinto… ahí, no había casi árboles, sino matorrales y campos amarillos de trigo dorado; en su pueblecito, los chalet estaban rodeados de grandes árboles, altos hasta el cielo y muy delgados, no tan juntos como en un bosque real pero más que en uno artificial. Además, ahí, en pleno centro de Zaragoza, no se veían más que edificios y rascacielos; en su pueblo eran todo casitas, preciosas y separadas, que parecía vivían en un mundo de cuentos de hadas, aisladas del mundo real.

El conductor de aquel bus gris resultó ser un profesor del colegio al que iban los chicos con los que se intercambiaban. Les llevó desde el aeropuerto hasta el colegio, donde los seis conocieron a los otros alumnos con cuyas familias vivirían durante diez días.

Nera estaba tan cansada cuando llegó a la gran casa, preciosa como todas las demás, que tuvo que hacer un esfuerzo atroz para no quedarse dormida en la cama de matrimonio que le habían asignado.

Tuvo suerte Nera de que Pila y su familia fueran canadienses, ya que esto le aseguró poder hablar en su lengua natal con ellos.

Contaban cuatro los que ella conoció: estaba Pila, por supuesto, que era su intercambio; Ariana, la madre de Pila y sus tres hermanos (una mujer bajita, agradable y muy simpática, que siempre se preocupó de que Nera estuviera disfrutando su estancia allí); Joquín, el hermano mayor de Pila (muy gracioso, un actor desvergonzado que le cayó bien de inmediato); y Lu, la hermana más mayor, que jugaba a la lotería porque había ganado $500 en una ocasión.

También conoció Nera a la madrina de Pila, una muy buena amiga de Ariana: su nombre era Mara, una mujer muy maja que aquel día tuvo que hacerles de chofer.

Fueron las tres (Ariana, Pila y Nera) a cenar al restaurante favorito de Pila, un lugar cálido y activo, donde todo el mundo se conocía. Aunque Nera no podía consigo mismo del cansancio y tenía que recordarse cada dos por tres que debía abrir los ojos después de cada parpadeo, lo pasó muy bien y comió genial. Joquín se les unió un rato después de su llegada, y así fue como Nera lo conoció.

Volvieron a las diez y media de la noche a la casa y Nera se fue directa a la cama. Se durmió tan rápido que apenas le dio tiempo de taparse con la manta, dado el frío que hacía. Como era de esperar, cayó rendida, ya que llevaba 24 horas sin pegar ojo.

10 comentarios

  • By Eva, abril 11, 2010 @ 11:38 pm

    Jeje muy divertido y real a pesar del lío de nombres y del intercambio al revés jejeje.
    Disfruta de esta experiencia y pásatelo genial.
    TKM wapa
    Bss
    XD

    PD que envidia me das

  • By NarniaNerea, abril 12, 2010 @ 1:22 am

    jajaja xD ya me conoces, no habría sido divertido hacerlo sin cambiar algo… jajaja xD tkm lo estoy pasando genial, así que envidia merecida!!! jajaja xD bss

  • By Jules XD, abril 12, 2010 @ 6:51 pm

    jajajajjaja molaaa!! lo mejor son los nombres xD
    komo k no se pudo sentar Jorge contigo??
    ke fue lo k te dejaste???
    ya tienes camara? molaa!!
    pasalo geniaaaaal!! =D
    ai loff yuu (L)

  • By Antonio, abril 12, 2010 @ 7:59 pm

    ¡Muy bien Nera! Aunque un tanto exagerado lo de los ronquidos… Suaves murmullos, seguro.
    ¡Queremos saber mas!
    :-)

  • By Eva, abril 12, 2010 @ 8:25 pm

    por cierto que es eso tan importante????

  • By NarniaNerea, abril 13, 2010 @ 12:30 am

    si no se pudo sentar Jorge en el avion, dices??? porque Lynn se puso con Claudia y Alba y yo fui con Natalia y Paula (hay tres asientos a cada lado y un pasillo en medio). En el autobús sí que fuimos juntos, ejejejejej, aunque mucho no lo notamos porque estábamos petados…. dormidísimos…. jajaja xD
    AAAAAhh!!! te pica la curiosidad, eeh!!! me deje el cuadernillo con el horario de lo que ibamos a hacer… jejejejeje pero hoy nos lo han dado, otra vez, conque NO PROBLEM =D
    que bien que por fin comentas en mi blog!!!! (ya iba siendo hora, maja) jajaajaja xD

  • By abu, abril 15, 2010 @ 4:46 pm

    Bueno, que parece que estás en el Nuevo Mundo, o no, que bonito todo. Tráete alguna hojita, (pequeña) de la flora que hay por allí

  • By Jules XD, abril 15, 2010 @ 6:39 pm

    ya ves es ke komo no me contestas los emails ni los mensajes del tuenti no me keda mas remedio jajajajaj es koña
    supongo k estaras mu okupada como pa acordarte de tus amigos españoles xD

  • By NarniaNerea, abril 15, 2010 @ 11:03 pm

    Venga, ya llegó la exagerada. ¡Pero si ayer fue el primer día que no contesté! Y fue porque se me estropeó el ordenador, así que no tienes DERECHO a echarme la bronca. jajaja xD si puedo, hoy subiré otra historia mía, de lo que me pasó en el museo al que fuimos el miércoles. AVISO: ya que no todo lo que me pasa aquí es lo suficientemente interesante como para contarlo (o simplemente no me apetece escribirlo, jejjejeje) sólo saldrán algunos días. Bueno, besos!!!

  • By Borjelexu, abril 17, 2010 @ 9:06 pm

    Nerea!!!!!!! Cómprame algo (a poder ser la xbox 360). Espero que la nube desaparezca ya.

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